EL AGUA, SUSTENTO DE VIDA EN EL VALLE DE COPIAPÓ

En el año 1835, Charles Darwin hacía referencia al régimen hídrico de la cuenca del valle de Copiapó: “después de dos o tres años de sequía, durante los cuales no llueve ni una sola vez sucede de ordinario un año lluvioso. Los ríos se desbordan y cubren de gravilla y arena las únicas fajas de terreno que pueden ser cultivadas; y, además, esas inundaciones destruyen los trabajos de irrigación. Hace tres años, lluvias abundantes causaron grandes estragos. Este año ha habido mucha agua y todo el mundo ha podido regar sus tierras tanto como ha querido; pero, a menudo, ha sido preciso apostar soldados en las esclusas, para que cada cual tomara tan solo la que le correspondía durante determinadas horas a la semana. … pero a medida que se desciende por el valle el volumen del agua se hace cada vez más menor y el río acaba por quedar en seco…”

La Junta de Vigilancia del Río Copiapó y sus Afluentes, es una corporación privada sin fines de luco, que administra y vigila las aguas del río Copiapó y sus afluentes, ríos Pulido, Jorquera y Manflas desde la época de la colonia en 1875. La organización, a la fecha ha logrado mantener un ordenamiento en las entregas de las aguas superficiales, tanto en tiempos de abundancia como de extrema escasez, hechos, que hoy se hacen patentes en este importante día mundial del agua, cuyo tema de este año es “No dejar a nadie atrás”. Se trata de una adaptación de la promesa central de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

La JVRC de manera real y no de una forma simbólica ha trabajado con miras hacia un desarrollo sostenible, asumiendo que “La humanidad necesita agua. El agua es un elemento esencial del desarrollo sostenible. Los recursos hídricos, y la gama de servicios que prestan, juegan un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental. El agua propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, y tiene un impacto positivo en la vida de miles de millones de personas, al incidir en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria y energética, a la salud humana y al medio ambiente.”

Durante los últimos 10 años, la JVRC, gracias a una correcta planificación y un trabajo mancomunado de apalancamiento de recursos con públicos, con el Ministerio de Agricultura; Gobierno Regional de Atacama; Comisión Nacional de Riego; INDAP; CCIRA y recursos privados, a través de convenios de cooperación con la minera Caserones y Atacama Kozan, sea han logrado materializar proyectos por un monto de doce mil millones de pesos, y este 2019 esperamos terminar un circuito de mejoramiento de más de 25 km de canales matrices, y con ello optimizar casi a un 95% la eficiencia en la conducción de las aguas, obras que nos permiten que mantener vivos los sistemas productivos generadores de empleo y desarrollo del valle de Copiapó.

El Día Mundial del Agua se celebra como un medio de llamar la atención sobre la importancia del agua dulce y la defensa de la gestión sostenible de los recursos de agua dulce, es por ello, que el mejoramiento del Embalse Lautaro, es la esperanza de un cambio en la gestión del agua, tenemos confianza que este 2019 concluyan los estudios de ingeniería de este proyecto, para avanzar en la búsqueda del financiamiento de esta tan necesaria reparación, que propicia el bienestar de la todos y tiene un impacto positivo en la vida de las personas, al incidir en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria, la salud humana y al medio ambiente. Nos permite mirar el futuro con mayor certeza.

Timothy Taffe Rodrigo.

Presidente.

 Junta de Vigilancia del Río Copiapó y sus Afluentes

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