JVRC expuso ante el Consejo Regional de Atacama respecto al proyecto “Embalse Lautaro 2.0”

Por tercer año consecutivo, el Pleno de los  Consejeros Regionales conoció detalles del proyecto hídrico de mejoramiento “Embalse Lautaro 2.0”, iniciativa que busca dar solución a los problemas de permeabilidad a esta única obra riego que  existente en el Valle de Copiapó y con ello gestionar el recurso y contribuir a mejorar la calidad de vida de los habitantes de Copiapó y Tierra Amarilla.” 
 
El objetivo principal del proyecto se basa en la implementación de una mejora en el actual Embalse Lautaro para convertirlo en una obra de acumulación eficiente, limitando su capacidad de acopio a 12 millones de m3, lo que permite dar seguridad de riego a los regantes y a la vez mantener un río de forma estable y con ello gestionar la recarga de todo el valle de manera natural, considerando además un caudal ecológico para áreas sociales de las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla; dicha gestión, beneficiaría tanto de manera directa e indirecta a todos los sectores que utilizan el recurso hídrico, pero también,  considera la importancia del agua para el desarrollo armónico del factor  social y ambiental,  por lo tanto, constituye una mejora en la calidad de vida de los habitantes de Copiapó y Tierra Amarilla. 
 
“La buena gestión del agua, se realiza con obras de infraestructura, única forma de asegurar el futuro del territorio de Atacama y su gente, el que por años ha sido sobreexplotado de manera insostenible, y donde a pesar de los muchos estudios de la cuenca, aun no se han tomado las decisiones necesarias para avanzar de verdad hacia un futuro sostenible y distinto para esta hermosa y noble tierra”, manifestó durante la exposición Cristian González, Gerente General de la JVRC.
 
Hoy la mayoría de la gente tiene una falsa impresión acerca de la recuperación del río Copiapó, ya que las aguas que hoy nuevamente lo cursan, solo se debe a que desde el año 2015 el Directorio de la JVRC, decidió gestionar el agua de esta forma, considerando una recarga natural a lo largo del valle, y no dé a través de vertientes como lo era en los años 80,  sin embargo, es solo cuestión de tiempo, si no se avanza en conjunto en implementar la solución “Lautaro 2.0”, para que los caudales disminuyan y una vez mas tengamos un triste río Copiapó seco.
 
En la presentación, se hizo presente a las autoridades regionales, que el proyecto hasta ahora ha sido impulsado solo por el sector privado y que por iniciativa de todos los socios de la JVRC se ha comprometido ante la Dirección Nacional de Obras Hidráulicas, el aporte financiero de 200 millones de pesos, para que se inicien los estudios. Sin embargo, la misma dirección ha señalado que “una vez que se haya convenido el financiamiento por parte de los regantes, se avance en el desarrollo de los estudios de factibilidad y ambientales del Lautaro 2.0” agrega el texto, que el proyecto debe considerar un análisis de las afectaciones y una regla de operación que permita definir el uso eficiente del recurso hídrico en riego y consumo humano. 
 
Por lo anterior, y dado el positivo impacto que representa para Atacama el proyecto, la JVRC solicito en dicha instancia al Consejo Regional, se logre su concreción en el corto plazo a través de la firma de algún convenio, debido que aún restan etapas para su priorización y financiamiento a nivel Regional, el que alcanza los 1800 millones de pesos.
 
Durante el desarrollo de la reunión con el Consejo, se comunicó además, que el agua acumulada en Embalse Lautaro, de acuerdo con las proyecciones, tiene una cuota asegurada para dos temporadas de riego, y que es en ese periodo de tiempo que se debiese avanzar en terminar los estudios y buscar una fórmula para su patrocinio económico. “Como Junta de Vigilancia, reiteramos que este panorama de abundancia hídrica es sólo un respiro temporal, la recuperación del río Copiapó se debe exclusivamente a la descarga de agua que se realiza desde el Embalse Lautaro; para una cuenca que tiene un déficit mayor y donde no existe una mejor alternativa, que hacer que en conjunto con el Lautaro 2.0 y la escorrentía del río Copiapó, sean quienes regulen la vida y salud de la cuenca.  El mundo público y privado debe dejar atrás las desconfianzas y asumir la toma de medidas concretas para velar entre todos por el cuidado y respeto del agua; del medio ambiente en nuestra cuenca del Copiapó”, precisó Cristian González, Gerente General de la JVRC.
 
Aunque en la JVRC reconocen la urgencia de contar con las mejoras, aún no existe certeza acerca del financiamiento del proyecto y la priorización a nivel regional por parte de las autoridades. Por el momento, la organización de usuarios (JVRC) ha contemplado seguir adelante con su campaña de difusión y apoyo ciudadano a través de sus redes sociales. Además, de continuar sosteniendo reuniones con diversas autoridades para analizar el financiamiento tanto del estudio de factibilidad como de la implementación de las mejoras a la estructura, y así mismo, la coordinación con autoridades regionales y locales para abordar el tema y concretar el anhelado sueño de los regantes del Valle de Copiapó: contar con un embalse que les entregue seguridad de riego y la tranquilidad para seguir aportando en el desarrollo sostenible de la zona.