Parlamentarios de Atacama solicitarán a DGA estación fluviométrica en naciente del Río Manflas

Luego reunión sostenida con la JVRC, las autoridades regionales acordaron exigir la instalación de una estación de medición de caudales para determinar cuál es el aporte real del afluente al Río Copiapó. Además, diputados anunciaron que ejercerán su rol fiscalizador ante preocupante uso de las aguas del Río Manflas.

Representantes del Directorio de la Junta del Vigilancia del Rio Copiapó y sus Afluentes y parlamentarios de Atacama se reunieron el martes para analizar los alcances de la situación que actualmente se vive en el Río Manflas, afluente del Río Copiapó.
Desde el año 2007, la JVRC ha mantenido un juicio por la regularización de derechos de aguas superficiales del Río Manflas, con objeto de que no se siga entregando más agua de la que ya está establecida en la ordenanza de Policía Fluvial de 1875.
“Hoy día los tributarios del Copiapó son el Jorquera, Pulido y Manflas, si le entregan 300 litros a la Hacienda Manflas prácticamente sería el río completo; entonces, el Río Copiapó dejaría de tener 3 tributarios y tendríamos dos, con el consabido detrimento hídrico para la región”, señaló Timothy Taffe, presidente del directorio de la JVRC.

 

Defendiendo el agua de la cuenca
El conflicto se produjo cuando la agrícola Hacienda Manflas inició su etapa de regularización de aguas superficiales por 300 litros por segundo, para el riego de sus 250 hectáreas de cultivos de uva de exportación.
Sin embargo, según la JVRC, corresponden solo a 144 acciones, las que equivalen a 24 horas con un quinto de río, cada 14 días, sujetas a turno y establecidas en los Estatutos de la JVRC, lo que corresponde a un caudal continuo de 4.2 litros por segundo, lo que dista de los 300 litros por segundo que aluden poseer desde tiempos “inmemoriales”.
La Junta de Vigilancia del Río Copiapó y sus Afluentes, como organización de usuarios reconocida legalmente, tiene por objetivo la distribución y administración equitativa del recurso hídrico mediante sistemas de prorrateos de aguas, cuestión que permite hacer llegar su alícuota de agua a cada regante. La JVRC se financia a través de las denominadas cuotas sociales, compromiso que estos últimos años ha dejado de pagar la Agrícola Hacienda Manflas, manteniendo una deuda que supera los 20 millones de pesos por el no pago y mora de las cuotas sociales, demanda paralela vigente en contra de la Hacienda y que está radicada, en segunda instancia, en la Corte de Apelaciones de Copiapó.
Agrícola Hacienda Manflas Limitada, posee una explotación de 250 hectáreas de parrones, las que siempre habían sido regadas con derechos de aguas subterráneas y superficiales, pues la DGA constituyó derechos de aguas subterráneos por 40 l/s el año 1987, 66.75 l/s el año 1995, 80 l/s el año 1986, derechos que fueron vendidos. En la actualidad, posee una superficie plantada que requiere de riegos constantes y ante la imposibilidad de usar las aguas subterráneas que vendió, recurrió a los tribunales solicitando que se le reconozca un derecho -que jamás ha utilizado- por 300 litros por segundo en forma permanente y continua.
Desde el año 1875, los Derechos de Aguas Superficiales han estado sometidos a turno. En este caso, la agrícola pretende regar sus cultivos de forma continua y permanente sin someterse a las directrices que establece la JVRC a todos sus regantes.
Las aguas que pretende regularizar Hacienda Manflas, provoca un perjuicio a todos los regantes, usuarios del Río Copiapó, ya que todos se ven afectos a un menoscabo en sus dotaciones de agua y, por ende, en su actividad productiva, salvo el caso particular de Hacienda Manflas, que ha utilizado las agua del Río Manflas para regar sus cultivos.


Intervención de autoridades
Desde el año 2008, la JVRC se ha visto impedida de controlar y medir caudales del Río Manflas, ya que se le ha negado el ingreso a la Hacienda Manflas, evitando el ejercicio de sus funciones, tal como lo establece el Código de Aguas. Debido a esto, la JVRC mantiene un juicio para recuperar la policía y vigilancia de este Afluente, ya que no existe certeza de cuál es el real caudal del Manflas ni de cuántos litros por segundo se extraen.
Todos los regantes en el Valle de Copiapó cuentan con un sistema de medición de caudal estándar y transparente, pudiendo verificar cuánta agua se entrega a cada canal. Cuestión que se repite en todos los afluentes, excepto en Manflas.
La única medición oficial existente se registra en la estación “Manflas en Vertedero”, de propiedad de la Dirección General de Aguas. Sin embargo, por dicha estación no pasa el caudal íntegro del Río Manflas y que éste es intervenido kilómetros más arriba, haciendo imposible una correcta medición.
Es por esta razón, que los parlamentarios de Atacama anunciaron que solicitarán a la Dirección General de Aguas la instalación de una estación fluviométrica en la naciente del río Manflas.
Respecto a la importancia de una correcta medición, la diputada Daniella Cicardini recalcó que: “la DGA cumple una función importantísima, yo creo que hay que darle más atribuciones y es lo que nosotros como parlamentarios vamos a exigirle que tenga que fiscalizar. Si es necesario con mayor preocupación y eficacia y, obviamente, como lo decíamos en la reunión, que exista un medidor en la naciente del río donde precisamente podamos tener un informe completo y acotado de lo que hoy está utilizando, en litro por segundo, esta Hacienda Manflas”.
Preocupación que es compartida por el senador Baldo Prokurica: “Hay una denuncia de que se extrae aún más litros por segundo que eso, lo que constituiría un delito. Es un hecho grave que la Dirección General de Aguas no haya reaccionado frente a un hecho como ése. Y por eso, los diputados que han participado en esta reunión van a hacer una fiscalización y yo, por supuesto, voy a preguntar al ministro de Obras públicas qué está pasando con la DGA porque, frente a la realidad dramática que tiene el río Copiapó, es que creo que hay que tomar decisiones urgentes para evitar la verdadera hecatombe que se produciría si se reconocen estos derechos de agua y si no se toma una decisión a la brevedad”
En tanto, el diputado Alberto Robles destacó la importancia de que el Estado cumpla con su deber: “lo que vamos hacer aquí es usar los atributos fiscalizadores para que las instituciones públicas den cuenta de lo obrado y actúen. Cuando se nos dice que la Dirección General de Aguas debe tener un aforador al inicio del Río Manflas lo que se nos está diciendo es que hay que medir donde corresponde y la DGA tienen que hacerlo. No me parece razonable que después de tantos años todavía no tengamos un aforador donde corresponde, no tengamos la tecnología que hoy día tiene el país no seamos capaces de controlar que el agua se use eficientemente y que no se robe agua bajo ningún punto de vista, en ningún lado de la cuenca”.
Ante esta preocupante situación la diputada Yasna Provoste, quien se reunió previamente con representantes de la JVRC señaló: “compartimos la preocupación por las mediciones adecuadas del recurso hídrico, que en nuestra zona es muy escaso y creemos que debe existir un rol fuerte y claro de la Dirección General de Aguas, de modo de poder fiscalizar oportunamente. Pero para que eso ocurra tienen que saber cuál es el balance hídrico, cuánto está entrando al Valle, cómo eso tiene un impacto aguas debajo de algunos puntos de preocupación”.
Provoste, además, convocó a la JVRC a exponer lo que se vive en Río Manflas ante la Comisión de Recursos Hídricos de la Cámara de Diputados, cita que se espera concretar el próximo miércoles 30 de septiembre.